El peligro de los lavados a presión

Este post parte de una premisa básica, NUNCA lavéis vuestra bicicleta con agua a presión. Lavados como los del “Elefante Azul” están totalmente prohibidos, si queréis mantener en buenas condiciones la mecánica de la bicicleta.

¿El motivo? La presión con la que sale el agua de estas mangueras puede llegar, incluso, a vencer la estanqueidad de los retenes de las distintas partes de la bicicleta, introduciéndose el agua dentro de ellos e impidiendo que la grasa realice su función, dejando de lubricar y haciendo que se llegue a romper la pieza afectada.

Claro ejemplo de cómo no hay que lavar una bicicleta: agua a presión y puesta boca abajo.
Claro ejemplo de cómo no hay que lavar una bicicleta: con agua a presión y colocada boca abajo.

Los principales componentes de una bicicleta que se ven afectados por los lavados a presión son:

  • La dirección
  • Los bujes
  • El pedalier
  • La horquilla
  • Los pedales

Los cables y las fundas también se ven afectados negativamente por el agua, ya que penetra dentro de los mismos, haciendo que empeore el tacto y como consecuencia de ello, tendréis que acabar cambiándolos. Un truco para mantener  en perfecta condicione los cables y las fundas después de cada lavado, es que una vez hayáis terminado de limpiar la bici, ni bajéis ni subáis los piñones o platos, de esta forma evitaréis la entrada de agua en el interior.

Desde Suraventura, os aseguramos que la mejor forma de limpiar la bicicleta es con una manguera y un cepillo grande y suave. Debéis dejar la bicicleta en su posición natural (con las ruedas en el suelo). Después del lavado procederéis a secar la bicicleta en la medida de lo posible y engrasar las partes necesarias. La mejor forma de secar la bicicleta es hacerlo con un trapo o papel, ya que el aire a presión también puede meter el agua en sitios indeseados.

La mejor forma de limpiar vuestra bicicleta, es hacerlo con un cepillo grande y suave, y con una manguera.
La mejor forma de limpiar vuestra bicicleta, es hacerlo con un cepillo grande y suave, y con una manguera.

Por último, os aconsejamos que no uséis desengrasantes tipo “Agerul” para engrasar las piezas de vuestra bicicleta, ya que son muy agresivos y llegan a dañar la pintura de la bicicleta.

2 thoughts on “El peligro de los lavados a presión

    • Reyes de la Vega Sanchez-Romero says:

      La de los lavados a presión no, desde luego, tal y como explicamos en el post. Lo más recomendable es con un cepillo y un cubo de agua e ir dándole a todas las partes de la bicicleta, es la única forma que los componentes no se vean dañados. Un saludo!

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