5 claves del mantenimiento de los cables de cambio y de frenos

En el post de hoy os vamos a enseñar los distintos tipos de cables, tanto de cambio como de frenos, que existen en la bicicleta  y cómo realizar un correcto mantenimiento.

Aunque cada vez se está imponiendo más la electrónica en las bicicletas,  los cambios y los frenos mecánicos siguen siendo son los reyes del mercado y aún les quedan mucho tiempo entre nosotros. Por eso, vamos a ver los distintos tipos de cables tanto de cambio como de frenos que existen ahora mismo.

El 99% de los cables son en acero inoxidable y trenzados. Existen algunos ultra ligeros de kevlar, que a la hora de cambiarlos se nota muchísimo, y merece la pena gastar un poco más, ya que la calidad del trenzado se nota en la suavidad con la que accionamos los frenos o los cambios.

cable 1

En los cables de freno de BTT  la diferencia está en la cabeza y en el grosor del cable, no son compatibles con los mandos de carretera y aunque el cable es igual, la cabeza no lo es. En los cables de montaña montaña a la cabeza se le llama “de martillo” y en carretera “de pera”. Los cables de cambio si son iguales en BTT que en carretera, eso sí,  son algo menos gruesos ya que no tienen que aguantar tanta fuerza como los de freno.

cable 2

 

MANTENIMIENTO

  • Los cables, debido a la fatiga del estiramiento que sufren se rompen por la zona más débil, que normalmente es la cabeza, en el momento que esto se produzca es necesario cambiarlos inmediatamente.
  • También os recomendamos montarlos con recubrimiento de teflón, ya que son hasta un 40% más suaves, y por lo tanto vuestros cambios serán más precisos. La diferencia más apreciable es el color negro que tienen, existen tanto de cambio como de freno.

teflon

  • Aseguraos que siempre tienen un “terminal” al final del cable ya que de lo contrario se abrirán y aun estando el cable en buen estado habrá que cambiarlo.

temrinal

  • A la hora de cortarlos debéis usar un cortador específico o correréis el riesgo de no cortarlo limpiamente.

corta

  • Deberéis lubricar con un aceite que sea muy liquido un par de veces al año para que eliminar la humedad interior que se queda en las fundas y funcionen suaves. Los que son con recubrimiento de teflón no los lubriquéis con aceite ya que el teflón si se mezcla con el aceite se forma una pasta que hace que no deslicen suaves.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *