5 pasos para limpiar correctamente tu bicicleta

En el post de hoy, nuestro compañero Laure os enseñará cuál es la mejor forma de limpiar vuestra bicicleta, intentando que los rodamientos y los componentes sufran lo menos posible.

 

Para ello necesitaréis lo siguiente:

-Una manguera con agua pulverizada (SIN PRESIÓN).

-Un desengrasante especifico para bicicletas.

-Un limpiacadenas.

-Un cepillo de limpieza.

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-Si podéis, un compresor para secarla luego.

-Lubricante para cadenas.

-Un poco de paciencia.

Lo primero que tenéis que tener en cuenta es que siempre debéis evitar lavar vuestra bicicleta con mangueras a presión, ya que el agua a presión entra dentro de los rodamientos sellados, quita la grasa que tengan, el y rodamiento acaba oxidándose. Si algún día, no os queda más remedio que lavarla a presión, lo recomendable es no darle de cerca en los puntos donde la bicicleta tenga rodamientos (dirección, pedalier, bujes, retenes de la suspensión etc).

A continuación vamos a ver como debéis lavar correctamente la bicicleta:

  1. Lo primero será darle una pasadita con la manguera sin presión, para quitarle la primera capa de suciedad.
  2. Una vez que tengáis la bici húmeda, pulverizaréis toda la bicicleta con vuestro desengrasante especial, que no es agresivo ni con la pintura, ni con los frenos. Nosotros usamos el Hope Shifter bike Wash, Fórmula desengrasante para bicicleta y discos:

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  • Se puede utilizar en anodizados y piezas pintadas.
  • No tóxico.
  • No contiene ácidos ni disolventes.
  • Libre de CFC.

O el Morgan Blue Chain Cleaner, específico para la trasmisión.

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  1. Una vez aplicado el producto, hay que dejarlo actuar entre 3 y 5 minutos, a continuación aclararéis toda la bicicleta.
  2. Ahora es el turno de la transmisión. Con la ayuda del limpiacadenas y del cepillo de limpieza, dejaréis la trasmisión limpia y sin restos de arena o suciedad.
  3. A continuación volveréis a enjuagar toda la bicicleta y una vez que quede completamente limpia, la tendréis que secar rápidamente para evitar la oxidación en algunos puntos claves. Si tenéis un compresor de aire le dais una pasada a toda la bicicleta, y si no cogéis un trapo y la secáis a mano.

Una vez que tengáis vuestra bicicleta limpia y seca, es el momento de lubricar la cadena, de esta forma la dejaréis totalmente preparada para la siguiente salida.

Os aseguramos, que si seguís estos pasos, alargareis la vida de vuestros rodamientos y de la trasmisión.

 

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