8 CONSEJOS PARA RODAR EN VERANO

rodar en verano

Las altas temperaturas de la época veraniega ya han llegado. Rodar en verano puede no ser lo más adecuado si no tenemos en cuenta una serie de consejos. El calor se convierte en una pesadilla que nos acompañará durante nuestras salidas. Aparte del aumento de temperatura, la humedad alta o seca del ambiente también hará acto de presencia y por ello, debemos prepararnos con antelación si queremos mantener nuestro rendimiento sobre la bicicleta.

PARA RODAR EN VERANO, SIGUE ESTOS CONSEJOS

  1. Cambia la hora de la salida

Para rodar en verano, lo ideal es hacerlo a primeras horas del día, que son las más frescas. Otra opción es salir durante las últimas horas de la jornada.

  1. Reduce la velocidad

Durante los meses de verano, nuestro cuerpo tiene que trabajar más para mantener la temperatura correcta, por lo que deberíamos reducir nuestro ritmo de entrenamiento levemente para compensar el sobreesfuerzo de nuestro organismo.

  1. Hidrátate correctamente

Hidratarse es uno de los puntos clave a la hora de practicar ciclismo, pero en esta época del año aún más. Hay que hacerlo con más frecuencia, ya que transpiráis mucho más y vais perdiendo a través del sudor electrolitos y sales minerales necesarias para el perfecto funcionamiento del organismo. Debéis beber pequeños tragos cada poco para evitar la deshidratación.

  1. Protégete del sol

Antes de cada salida con la bici debéis poneros crema con protección solar. Aunque no vayáis a estar tumbados tomando el sol, y estéis en movimiento y bajo los árboles, los rayos del sol llegarán hasta tu piel, por eso debéis protegerla. En esta época del año os recomendamos realizar rutas por lugares con arboledas y zonas menos calurosas.

  1. Utiliza ropa transpirable y fresca

Nuestro cuerpo regulará mucho mejor su temperatura si puede expulsar el calor de forma correcta. El uso de maillots de cremallera frontal completa y cascos ventilados nos va a permitir expulsar el calor de forma óptima. También puede ser buena idea que los colores de nuestra equipación sean neutros, para evitar que atraigan el calor.

  1. Monta la bicicleta más ligera

En el caso de que tengamos más de una bicicleta, es muy recomendable elegir aquella que tenga un peso menor. Gracias al peso más ligero, podremos utilizar más energía para todo el trayecto y ahorrar energía a la hora de subir cuestas.

  1. Cambio de cubiertas

Para verano busca unas cubiertas más apropiadas a terrenos secos, arenosos y que sean más rodadoras. Es decir, gomas con tacos apretados y pequeños.

  1. No descuide el mantenimiento de tu bici

Aunque en verano parece que no hace falta hacer la mitad de las cosas que hacéis en invierno, no os confiéis.  Las partículas son muy pequeñas e irán penetrando por todas partes: en la transmisión, la cadena, los cables y fundas… Es por eso que conviene desengrasar, limpiar y engrasarla con más frecuencia que en otras estaciones del año.

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