HUELVA EXTREMA 2017: ABANDONO CUANDO PENSÁBAMOS EN PODIO

ciclistas en huelva extrema

Este fin de semana llegábamos a uno de los puntos fuerte de la temporada, marcado en rojo en el calendario ciclista, la Huelva Extrema 2017. Este año volvía a competir en pareja con mi amigo Alejandro, lo cierto es que el año pasado dejamos muy alto el pabellón, entrando terceros por pareja. Por lo tanto, esta edición partíamos con la idea de ir a por todas.

Para los que no la habéis corrido, comentaros que la Huelva Extrema de ritmo medio alto casi todo el trayecto y si la corremos en pareja, como es mi caso, siempre debemos ir a la par, por lo tanto, el esfuerzo debe ser igualado. No sirve de nada que uno de nosotros vaya muy fuerte en unos tramos si el otro no le acompaña, de ahí la dificultad de ir por parejas.

Este año debido a las fuertes lluvias en la provincia de Huelva los días previo a la prueba, el terreno estaba mucho más blando y pesado, además, había un fuerte viento y casi siempre en contra. Con todos estos factores, se anticipaba que todos los participantes acabaríamos haciendo un tiempo superior al del año pasado.

La gran novedad de este año, es que hicieron dos salidas diferentes. La primera salida fue para la categoría individual y para aquellos corredores con mejores tiempos, y después una segunda, diez minutos más tarde, para las parejas, los equipos de cuatro y los peores tiempos del pasado año. Con esto se eliminaron los tapones que hubo en 2016. Hay que reconocer que en este sentido la verdad es que sufrimos muy poco y este punto estuvo mejor organizado que en ediciones anteriores de la Huelva Extrema.

Ya hablando de nuestra carrera, sabíamos que había dos parejas muy fuertes, y bastante compenetradas, porque unos eran hermanos y se conocían mejor que nadie, y los otros habían corrido varias pruebas por pareja y están bastante igualado en cuanto a nivel. Así que era difícil entrar en el podio, pero no íbamos a dejar de intentarlo. Durante gran parte de la prueba los terceros y cuartos fuimos rodando juntos casi todo el camino, nos adelantábamos mutuamente según el terreno por el que íbamos. Siempre guardando fuerza para los momentos necesarios.

En las bajadas técnicas sabíamos que éramos más rápidos que ellos y le tensábamos la cuerda un poco más, con el objetivo de que se desgastaran más de cara a la parte final. En el kilómetro 80, unos de los integrantes de la pareja Bikeshop partió la cadena y nos vimos un poco liberados y con el podio en el horizonte.

Pero cómo las pruebas son muy largas, nosotros también sufrimos un percance. Y es que nos saltamos un desvío y recorrimos 6 kilómetros en un sentido y otros seis al contrario para poder reincorporarnos otra vez a la prueba, con unos 25 minutos perdidos y sin saber en qué puesto íbamos. Esto nos llevó a un sobreesfuerzo para recuperar posiciones, lo que sobrecargó la rodilla derecha de mi compañero. Esto nos hizo tener que abandonar en San Bartolomé para no empeorar la situación. Siempre se ha dicho que una retirada a tiempo es una victoria, aunque yo en estos momentos no pienso lo mismo.

Desde aquí quiero felicitar a todos los que lograron terminar la prueba, ya que este año ha sido muy dura y eso que yo me libre de lo peor, el fuerte viento que comenzó a soplar en San Bartolmé y que acompañó a todos los participante hasta Punta Umbría. Nos vemos en la HUEX 2018!

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