LABORATORIO CICLISTA

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PRINCIPALES CAUSAS DE ADORMECIMIENTO DE PIES Y MANOS

Hoy hablaremos de unas de las causas más molestas en el ciclismo, que pueden, incluso, hacer que lleguemos a abandonar su práctica.

El pie tiene particularidades a nivel circulatorio, y lo relacionado con el retorno venoso es uno de los principales problemas. Si tenemos algún elemento que ayude a que este retorno venoso no se produzca, el pie automáticamente va a reaccionar durmiéndose.

A continuación, vamos a ver cuáles pueden ser las principales causas del adormecimiento de los pies:

  1. Una zapatilla más apretada de la cuenta, de talla pequeña o justa, sabiendo que los pies se hinchan un poco en la práctica del deporte, es el caldo de cultivo perfecto para que los pies se duerman.
  2. Lesiones musculares en el trayecto desde la pelvis hasta el pie, sin duda será una de las razones que puedan darse para que el pie se duerma.
  3. Un sillín estrecho que apoye en el suelo de la pelvis (tejido blando) y no en los isquiones puede comprimir una rama nerviosa que afecte directamente al pie.
  4. Una posición errónea de la cala también ayudará muchísimo a que el pie se duerma.

Por otro lado, el adormecimiento de las manos es uno de los problemas que se repite con frecuencia entre los ciclistas. A continuación, os exponemos cuáles son las causas más frecuentes que originan esta molestia:

  1. Lesión propia del ciclista: Una lesión cervical, de hombro o muñeca pueden originar el adormecimiento de manos en el ciclismo por sobreuso, aunque no se manifieste en la vida diaria.
  2. Demasiada distancia del manillar: Porque la bici sea una talla grande, porque la potencia sea larga o porque tengamos una mala configuración de la bici, ayudará a sobre tensionar la musculatura implicada (brazos, hombro y cuello).
  3. Mal agarre por parte del ciclista: Colocamos las manos sin agarrar de forma convencional el manillar, pudiendo atrapar terminaciones nerviosas.
  4. Sillín estrecho: Haciendo que la pelvis esté continuamente lateralizando en exceso y por conexión directa vértebra a vértebra fatigando la musculatura hasta occipital, en el momento que agotemos la musculatura intervertebral, este músculo reaccionará contrayéndose en mayor o menor medida y pudiendo atrapar una rama nerviosa que ayude a provocar el adormecimiento de la mano. (Este punto es más común de lo que parece)
  5. La altura del sillín incorrecta: Ayudaría a la lateralización de la pelvis, como hemos hablado en el punto cuatro.
  6. Mala configuración de la bici: Echando demasiado peso en el manillar.

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