QUÉ ES EL UMBRAL ANAERÓBICO Y CÓMO ENTRENARLO

El umbral anaeróbico es un concepto metabólico que se utiliza para hacer referencia a aquella zona de intensidad del ejercicio donde hay una demanda brusca de energía y por tanto se comienza a utilizar de manera mayoritaria la energía procedente de los hidratos de carbono por ruta anaeróbica, es decir, sin su oxidación completa, ya que esta ruta da energía de manera más rápida.

En un sentido práctica, cuanto más alto esté vuestro umbral anaeróbico mejor, ya que podréis hacer ejercicio de alta intensidad sin que conlleve una fatiga prematura. El problema de entrar en la zona de umbral anaeróbico es que ese uso de hidratos genera un exceso de ácido láctico que al organismo no le da tiempo de depurar, lo que provoca una acidificación muscular y consecuentemente una fatiga y pérdida del rendimiento.

El umbral anaeróbico es muy mejorable con el entrenamiento. Al inicio de temporada podéis encontrarlo entre el 80% de vuestra frecuencia cardiaca máxima e inclusive por debajo si os habéis abandonado mucho. Con un buen entrenamiento, podéis elevarlo hasta un 90% o un poco más. De lo que se trata es que lo acerquéis lo máximo posible hasta vuestro máximo consumo de oxígeno.

La forma más rigurosa de conocer vuestro umbral anaeróbico es realizando una prueba de esfuerzo. Una vez que conozcáis cual es vuestro umbral anaeróbico, podréis entrenarlo. Para ello debéis hacer intervalos de 5 a 10 pulsaciones por debajo del umbral. Cuanto más cercano sea el pulso del intervalo al umbral, menor durará el intervalo. También es posible y podéis hacerlos en un margen de 5 pulsaciones por encima del umbral. Tienen que ser cortos, no superiores al minuto y medio o dos minutos. Este último entrenamiento de umbral anaeróbico, aprovecharía para hacerlo en puerto y una vez realizados varios entrenamientos específicos.

Deportistas, ya no sólo ciclistas, con el umbral anaeróbico cercano a su consumo máximo de oxígeno, tienen muchas más posibilidades de victoria y mejores resultados, que otro con un consumo de oxígeno mucho más elevado, pero con un umbral pobre en relación a su consumo de oxígeno.

El umbral anaeróbico es un concepto metabólico que se utiliza para hacer referencia a aquella zona de intensidad del ejercicio donde hay una demanda brusca de energía y por tanto se comienza a utilizar de manera mayoritaria la energía procedente de los hidratos de carbono por ruta anaeróbica, es decir, sin su oxidación completa, ya que esta ruta da energía de manera más rápida.

En un sentido práctica, cuanto más alto esté vuestro umbral anaeróbico mejor, ya que podréis hacer ejercicio de alta intensidad sin que conlleve una fatiga prematura. El problema de entrar en la zona de umbral anaeróbico es que ese uso de hidratos genera un exceso de ácido láctico que al organismo no le da tiempo de depurar, lo que provoca una acidificación muscular y consecuentemente una fatiga y pérdida del rendimiento.

El umbral anaeróbico es muy mejorable con el entrenamiento. Al inicio de temporada podéis encontrarlo entre el 80% de vuestra frecuencia cardiaca máxima e inclusive por debajo si os habéis abandonado mucho. Con un buen entrenamiento, podéis elevarlo hasta un 90% o un poco más. De lo que se trata es que lo acerquéis lo máximo posible hasta vuestro máximo consumo de oxígeno.

La forma más rigurosa de conocer vuestro umbral anaeróbico es realizando una prueba de esfuerzo. Una vez que conozcáis cual es vuestro umbral anaeróbico, podréis entrenarlo. Para ello debéis hacer intervalos de 5 a 10 pulsaciones por debajo del umbral. Cuanto más cercano sea el pulso del intervalo al umbral, menor durará el intervalo. También es posible y podéis hacerlos en un margen de 5 pulsaciones por encima del umbral. Tienen que ser cortos, no superiores al minuto y medio o dos minutos. Este último entrenamiento de umbral anaeróbico, aprovecharía para hacerlo en puerto y una vez realizados varios entrenamientos específicos.

Deportistas, ya no sólo ciclistas, con el umbral anaeróbico cercano a su consumo máximo de oxígeno, tienen muchas más posibilidades de victoria y mejores resultados, que otro con un consumo de oxígeno mucho más elevado, pero con un umbral pobre en relación a su consumo de oxígeno.

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