EL RINCÓN DE PABLO

ciclista haciéndose masajes y acupuntura

LAS 4 PREGUNTAS MÁS COMUNES SOBRE LOS MASAJES EN EL CICLISMO

 

En general, cometemos el error de ir al masajista sólo cuando ”no podemos aguantar más el dolor”. Sin embargo, un continuo mantenimiento muscular nos ayuda  a soportar mejor las cargas de entrenamiento y con ello, mejorar en mayor medida.

 

Hoy intentaré resolver las típicas preguntas que te sueles hacer en el momento de acudir al masajista.

 

¿Cuándo es aconsejable ir al masajista?

Sería aconsejable cada una/dos semanas, dependiendo de la carga de entrenamientos y del momento de la temporada en el que estemos.

 

¿Cuántos días tengo que dejar pasar desde el masaje hasta la competición?

Tienes muchas posibilidades y existen muchos tipos de masajes.  En primer lugar, puedes recibir el masaje antes, durante o después de la prueba.

El masaje pre competición sirve como mero calentamiento y devuelve elasticidad a los músculos y articulaciones, es muy suave. Pero, si nos referimos a un masaje de descarga en profundidad, es necesario dejar tres días libres (entre este mismo y la competición) ya que el día siguiente tendremos las piernas muy pesadas y los días siguientes nos valen para volver a recuperar el ritmo.

 

Una vez celebrada la competición, ¿Cuándo debo ir?

Pasa algo parecido a lo que ocurre antes de la competición, si se hace muy seguido a la competición debe ser muy suave y viene muy bien. Sin embargo, si se dejan pasar al menos un día o dos, puede ser mucho más en profundidad. El primer masaje (post competición) acelera mucho la recuperación.

 

Cuando te lesionas, ¿En qué momento debes ir?

Preferiblemente lo antes posible. Hay lesiones que a ti te parecen imposibles de reducir/quitar y un profesional, con muy poco esfuerzo, es capaz de solucionarlo.

 

Como conclusión, podríamos decir que es una buena costumbre, debido a que previene lesiones y nos hace mejorar nuestro rendimiento. Eso sí, recomendamos ir al menos una vez al mes. Esto no supone un desembolso muy grande para la inversión que hacemos en material. No debemos olvidar que la maquina más importante somos nosotros.

 

¡Hasta la próxima!

 

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