EL RINCÓN DE PABLO

ABR CÓRDOBA-JAÉN 2017: DESAFÍO INDIVIDUAL

 

Este año me enfrentaba a la primera ABR de manera individual (algo que confieso que me daba bastante respeto porque en años anteriores empezaba muy fuerte y acababa agarrado al maillot de mi compañero), nos cuenta Pablo.

 

Es muy importante gestionar las fuerzas correctamente para no acabar vacío ningún día, ya que la recuperación se complica mucho si llegas a meta sin un gramo de fuerza. Los niveles de recuperación de cada persona varían mucho, es principalmente, lo que diferencia a un profesional de un buen ciclista.

 

Cuando corres con los mejores del mundo te das cuenta de tu nivel real y ¡Es increíble la velocidad con la que ruedan! ¡Estar en la misma línea de salida que grandes profesionales como Purito, Hermida, Francesco Casagrande o Thiago Ferreira… entre otros, es impresionante! Poder correr con tus ídolos es algo que tenemos que valorar y que no en todos los deportes es posible, afirma nuestro compañero.

 

En cuanto al recorrido podemos decir que esta ABR ha sido muy variada;

La primera etapa constaba de 31 kms muy parecida a un rally con bajadas técnicas y subidas complicadas, es decir, un continuo sube y baja.

La segunda etapa constaba de 80 kms, con un llano de 18 km al inicio y 1.800 m de desnivel concentrados en 60 kms, muy duros con repechos de mucha inclinación.

La tercera etapa empezaba con la subida al reventón (muy famoso en Córdoba), volvíamos a bajar casi hasta Córdoba y un continuo sube y baja hasta la última bajada final de la cuesta del cobre. Esta etapa consta de 79 km y 2.500 m de desnivel.

La cuarta etapa, aunque por distancia pueda parecer corta, para mí era la etapa reina. En primer lugar, por su dificultad en las bajadas largas y las subidas, muy diferenciadas al inicio una tendida de unos 12 kms por pista y, en segundo lugar, por los continuos repechos técnicos con inclinación. Sin olvidar, una última subida al madroño de 2kms entre un 25 y un 30% totalmente infernales.

La quinta etapa, al contrario que la anterior era la más larga, con 105 kms y 1.900 m de desnivel. Sin embargo, fue de las más rápidas debido a que el recorrido era casi todo por pistas y vía verde hechas especialmente para los rodadores.

Finalmente, la última etapa, fue tipo rally de 49 kms de longitud y 975 m de desnivel. Subidas cortas con muchas curvas y zonas técnicas no muy complicadas. Era el momento para darlo todo, no importaba llegar vacío a meta.

 

¡Como podéis ver este año hemos tenido de todo!

Es una prueba que no os podéis perder por las sensaciones que te trasmite y las vivencias que se tienen en carrera que para mí son inigualables. Además, llevar el cuerpo al límite es una experiencia que todo el mundo debe experimentar algún día y os aseguro, que, si lo hacéis, cuando acabe la prueba estaréis pensando en la siguiente.

Para mí la ABR es como una fiesta del MTB, donde disfrutamos de los recorridos que nos preparan, de la tierra donde vivimos y de los compañeros de ruta. ¡Si te gusta el MTB, tienes que participar algún año en esta carrera!

 

¡Hasta la próxima!

 

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